Las finalidades de la O.I.T. se concentran en: la promulgación de leyes sobre la reglamentación de las horas de trabajo y su duración máxima. Contratación de mano de obra y lucha contra el desempleo, garantía de un salario que asegure condiciones de vida decorosa, protección a los trabajadores contra enfermedades generales o profesionales, pensiones de vejez e invalidez, defensa de los intereses de los trabajadores cuando se encuentran desempleados.
Los estados signatorios de la O.I.T. y que, por lo tanto, sienten una sincera preocupación por los problemas sociales, han ratificados todas las leyes emanadas de la O.I.T. y otras sobre higiene industrial, servicios de inspección, descansos retribuidos, etc. que se denominan “Código Internacional del Trabajo”.




















